Moneda

Desde 1975 la unidad monetaria de Chile es el peso, con monedas que equivalen a 1, 5, 10, 50, 100 y 500 pesos, y también billetes de 1.000, 2.000, 5.000, 10.000 y 20.000 pesos.
En las múltiples ciudades del país es posible encontrar con relativa facilidad cajeros automáticos que permiten extraer dinero en la moneda local. A su vez, gran parte de los comercios establecidos permiten pagar con tarjetas bancarias internacionales.
Aunque en Chile algunos comercios aceptan dólares o euros, te conviene realizar el cambio a pesos chilenos, siempre en comercios establecidos, de esta forma la diferencia en la conversión será menor.

Cajeros automáticos

Conocidos como redbanc, abundan y son la forma más práctica de obtener dinero. Las tasas por transacción pueden ser de hasta 10 US$; conviene extraer sumas grandes para pagar menos tasas. Algunos viajeros dicen que no pueden utilizar el BancoEstado.
Hay que escoger la opción “tarjeta extranjera” antes de comenzar. No se puede confiar en los cajeros de Pisco Elqui, Bahía Inglesa ni de los pueblos pequeños patagones. En toda la Patagonia, muchos pueblos pequeños tienen solo un banco, el BancoEstado, cuyos cajeros a veces solo aceptan MasterCard.
Quienes crucen por tierra desde El Chaltén en Argentina hasta Villa O’Higgins deben llevar muchos pesos chilenos, pues los bancos fiables más cercanos están en Coyhaique.
Algunos bancos extranjeros reembolsan las tasas por transacción de los cajeros automáticos; vale la pena informarse antes. La cantidad máxima que se puede retirar es de 200 000 CLP.

Efectivo

Algunos bancos y casas de cambio cambian efectivo, por lo general solo dólares; en estas últimas hay que comprobar las comisiones y los tipos de cambio. Las excursiones y las facturas de hotel, por su elevado importe, a veces también pueden pagarse en dólares.

Propinas

  • Restaurantes Se suele dejar un 10% de la cuenta (que quizá la incluya como “servicio”).
  • Taxis No son necesarias, pero se puede redondear el precio.

Tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito (principalmente Visa y MasterCard) se aceptan en casi todos los establecimientos, aunque muchos cobran hasta un 6% de recargo para cubrir el pago por la operación. Las tarjetas de crédito también pueden resultar útiles a la hora de demostrar que se dispone de fondos suficientes para entrar en otro país suramericano.